HAITÍ:
LA VIOLENCIA DE LAS BANDAS IMPIDEN QUE MEDIO MILLÓN DE NIÑOS VAYAN A CLASE.
Más de 1700 escuelas de Puerto Príncipe, la capital del país, siguen cerradas debido a las actuaciones criminales de las pandillas. Los niños en peligro de abandonar la escuela son, supuestamente, reclutados por las bandas y se les paga un salario semanal. Armar a los niños y utilizarlos como soldados es una violación de sus derechos y está condenado por las leyes nacionales e internacionales
Los enfrentamientos entre
bandas en Haití han provocado que 500.000 niños no puedan asistir a la escuela
desde finales de abril, informó este viernes el Fondo de la ONU para la
Infancia, que cifró en 1700 el número de colegios que están actualmente
cerrados o a la falta de acceso debido a estas confrontaciones.
"Las familias, las
mujeres y los niños tienen miedo de salir de casa, los niños temen de ir a la
escuela. Ningún niño puede ir al colegio mientras las balas revuelan por el
aire, es inseguro y esto no puede ser", afirmó el representante de UNICEF
en Haití, Bruno Maes.
Mientras las bandas
controlaban las áreas cercanas a las escuelas, los directores se vieron
obligados a pagar a los líderes de las pandillas para garantizar la seguridad
de los centros educativos. Cuando los responsables de los colegios se quedaron
sin fondos se vieron obligados a cerrar las puertas de las academias. Además,
muchas escuelas también están ocupadas por familias desplazadas.
UNICEF recibió
información fidedigna de que los niños en peligro de abandonar la escuela son,
supuestamente, reclutados por las bandas y se les paga un salario semanal.
"Dar a los niños
armas para luchar y utilizarlos como soldados o espías es una violación de sus
derechos como niños y está condenado por las leyes nacionales e
internacionales. Me entristece que los niños que están dispuestos a aprender y
los profesores dispuestos a educar no puedan hacerlo porque se sienten
inseguros. Los niños deben poder ir a la escuela con seguridad, jugar
libremente y disfrutar de su condición de niños y tener la oportunidad de
desarrollar todo su potencial", destacó Maes.
Además de las negativas
consecuencias que el cierre de colegios supone en su educación, los niños
también son víctimas de desplazamientos, lesiones e incluso pueden llegar a
morir. En diez días fueron asesinados una decena de niños, seis en un solo día.
Fuente: https://news.un.org/es/story/2022/05/1508282
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